En una entrada anterior anuncié que hablaría de la aplicación de la inteligencia artificial en clase. Desde entonces, he seguido probando herramientas e incorporándolas a mi trabajo. Quizá sea un buen momento para contar cómo ha sido ese proceso y para qué las estoy utilizando. Cuando se estrenó ChatGPT , comencé a usarlo por curiosidad, sin mucho criterio y con bastante desconocimiento de sus posibilidades. El curso siguiente me dediqué a labores de jefatura y dejé de utilizarlo. Mi reencuentro con esta herramienta llegó de una manera poco prometedora: descubrí que algunas alumnas habían copiado sus trabajos de ChatGPT. La primera reacción fue defensiva: desconfiar e incrementar la vigilancia. Después, con más calma, comencé a preguntarme de qué manera podía emplear yo la inteligencia artificial en mi labor docente. Para eso necesitaba informarme, formarme y probar. Aprender a utilizarla Tuve entonces conocimiento de un curso abierto de la UNED sobre el uso de la inteligencia ...
Un blog dedicado a la didáctica de la lengua y la literatura