En una entrada anterior anuncié que hablaría de la aplicación de la inteligencia artificial en clase. Desde entonces, he seguido probando herramientas e incorporándolas a mi trabajo. Quizá sea un buen momento para contar cómo ha sido ese proceso y para qué las estoy utilizando. Cuando se estrenó ChatGPT , comencé a usarlo por curiosidad, sin mucho criterio y con bastante desconocimiento de sus posibilidades. El curso siguiente me dediqué a labores de jefatura y dejé de utilizarlo. Mi reencuentro con esta herramienta llegó de una manera poco prometedora: descubrí que algunas alumnas habían copiado sus trabajos de ChatGPT. La primera reacción fue defensiva: desconfiar e incrementar la vigilancia. Después, con más calma, comencé a preguntarme de qué manera podía emplear yo la inteligencia artificial en mi labor docente. Para eso necesitaba informarme, formarme y probar. Aprender a utilizarla Tuve entonces conocimiento de un curso abierto de la UNED sobre el uso de la inteligencia ...
Hace ya casi diez años que colaboro en La Revista de Valdemoro , una publicación local y gratuita de la ciudad en la que vivo, que se buzonea mensualmente y que tiene también versión en internet. Soy su corrector. La corrección es una actividad a la que me dediqué profesionalmente antes que a la docencia. Pues bien, en el número de marzo (pág. 46), Fernando Martín Pescador me ha entrevistado, dentro de su sección de entrevistas exprés . Hablo brevemente de lenguaje políticamente correcto, de la labor de corrección y de la aplicación de la inteligencia artificial en clase, un tema al que dedicaré mi próxima entrada.